inicio mapa contacto blog
La audición y como oimos

El oído interno



Figura 5: El oído interno.

El oído interno es una parte muy importante del oído, pues convierte las vibraciones mecánicas de los huesecillos del oído medio en una señal neurosensorial que se conduce hasta el sistema auditivo central.

El oído interno consiste principalmente en la cóclea, que es una estructura curvada en forma de caracol llena de líquidos linfáticos. La cóclea contiene la membrana basilar y el órgano de Corti. La membrana basilar es una larga membrana que comienza a vibrar como respuesta al movimiento del estribo, a través de la ventana oval y los fluidos linfáticos cocleares.

Las frecuencias altas causan la mayor excitación cerca del principio; las frecuencias bajas lo hacen en el extremo más lejano de la membrana basilar. De esta manera se lleva a cabo una primera etapa de selección de frecuencias.



Figura 3: Amplificación natural de la resonancia del oído externo.

El órgano de Corti está situado encima de la membrana basilar, y contiene las células receptoras neurosensoriales: las células ciliadas internas y externas. Las células ciliadas internas están conectadas al nervio auditivo, y son responsables de enviar la información al cerebro. Las células ciliadas externas parecen recibir información de las internas y del cerebro, que se emplea para provocar un mecanismo activo. Esto aumenta la sensibilidad del órgano de la audición ante niveles bajos, y constituye una segunda etapa en la agudización de los filtros del análisis de frecuencias.

Las células ciliadas externas son muy importantes para el rango dinámico del oído. Con sólo las células ciliadas internas, el rango dinámico es de aproximadamente 45 dB. Mediante el mecanismo activo de las células ciliadas externas, la sensibilidad se potencia otros 55 dB (Moore and Oxenham [2]). Esto se debe a un circuito de control que hay entre las células ciliadas internas, las células ciliadas externas y el cerebro que ajusta la movilidad de la membrana basilar.

De hecho, las células ciliadas externas actúan como un sistema compresor natural. El rango dinámico normal de aproximadamente 100 dB se comprime en el rango dinámico de 45 dB de las células ciliadas internas. Los daños en las células ciliadas externas afectan a este tipo de compresor natural WDRC.

En la mayoría de los casos de pérdida auditiva coclear se observan daños en, al menos, las células ciliadas externas. Esta pérdida es responsable de un aumento del umbral de audición, una pérdida del compresor natural y una pérdida de la selectividad de frecuencias. A consecuencia de ello, el rango dinámico del oído interno disminuye (reclutamiento).

La amplificación adicional puede compensar el aumento del umbral de la audición, pero no la pérdida del rango dinámico y el deterioro del análisis de frecuencias. Para esto se necesitar un procesamiento adicional que compense la pérdida de las células ciliadas externas. Los conocimientos audiológicos y las técnicas de procesamiento digital en miniatura actuales ofrecen nuevos métodos que pueden ser útiles para restablecer en todo lo posible el funcionamiento normal del sistema auditivo.